Cumplir con las determinaciones de los organismos regulatorios del sector, atender obligaciones fiscales, adaptarse a normas técnicas, lograr el cumplimiento contable — estas y otras exigencias forman parte de la administración de una empresa. Cuando esto no ocurre, la compañía está sujeta a penalizaciones. Sin embargo, equilibrar estas variables es un gran desafío que debe enfrentar la gestión de cumplimiento.
¿Su organización invierte en esta gestión? ¡Comprenda más sobre el tema en nuestro post de hoy!
¿Qué es el compliance?
Originado del verbo en inglés to comply (cumplir, satisfacer, realizar o ejecutar lo que se impone), la palabra compliance significa la obligación de cumplir y fiscalizar el cumplimiento de reglamentos internos y externos, normas y directrices establecidas para el negocio.
Esta adecuación de la empresa a las imposiciones de los estándares exigidos para el segmento aplica a diversos sectores de una organización: esfera laboral, contable, fiscal, ambiental, jurídica, previsional, financiera, ética, entre otras.
Importancia de la gestión de compliance
La gestión de compliance es esencial para el éxito del negocio, ya que permite que una empresa alcance una mayor solidez en sus objetivos estratégicos, respetando todas las legislaciones y normativas involucradas.
El cumplimiento de normas y regulaciones, ya sean internas o externas, también aporta beneficios a la empresa. Conozca algunos de ellos:
- Calidad: la adecuación a las normas de calidad hace que el servicio o actividad empresarial presente un estándar superior;
- Economía: al evitar multas, castigos, demandas judiciales y penalizaciones por no cumplir con las especificaciones, las empresas se benefician con el ahorro de recursos financieros;
- Fortalecimiento de marca: ante el cumplimiento de las exigencias, la empresa se consolida como una organización seria, ética y comprometida.
- Acceso a mercados externos: una gestión de compliance eficiente genera credibilidad en el escenario comercial internacional;
- Favorece el gobierno corporativo: permite un mayor control de los procesos y operaciones;
- Evita conflictos: una empresa que cumple con sus obligaciones legales y contractuales tendrá menos demandas judiciales por incumplimiento de leyes, por fallar en su rendición de cuentas ante los órganos fiscalizadores, incumplir leyes ambientales o incluso por no honrar acuerdos.
¿Cómo alinear los procesos con las exigencias?
Después de comprender su importancia, es momento de alinear la empresa a las normativas. Para ello, algunas recomendaciones son clave:
- Elabore un código de conducta simple y comprensible para todos los colaboradores;
- Manténgase atento a las leyes relacionadas con el universo de la empresa y sus modificaciones;
- Difunda la importancia de seguir los procedimientos a todos los empleados;
- Garantice que los gerentes sean el ejemplo en cuanto al cumplimiento de las normas;
- Gestione los controles internos, fiscalizando para asegurar que los procedimientos se ejecuten de acuerdo con las instrucciones;
- Además de la adecuación a las normas técnicas, desarrolle proyectos de mejora continua y concientice a los colaboradores sobre la profundidad ética del compliance, y que esta ideología debe incorporarse al comportamiento de todos;
- Realice auditorías periódicas;
- Revise las políticas de contratación y gestión de personas para garantizar que la selección atraiga a profesionales con una visión compatible con la cultura organizacional;
- Monitoree las medidas relacionadas con la seguridad de la información junto con el área de TI;
- Haga pública la postura de la empresa de no involucrarse en actos inmorales. Todas las relaciones con clientes, proveedores, colaboradores y cualquier socio deben basarse en esta ética.
- Utilice soluciones tecnológicas que garanticen la atención a los órganos reguladores y a la legislación vigente.
En definitiva, el compliance es la práctica de la ética y de la excelencia. Valorarlo es garantizar la preservación de derechos, la calidad, la transparencia en las relaciones comerciales y la credibilidad ante la sociedad y los demás organismos.
¿Comprendió la importancia de la gestión de compliance? ¿Cuáles son los mayores desafíos que enfrenta su empresa para adecuarse a las normas? ¡Comparta su experiencia con nosotros en los comentarios!
