Por más capaz que sea el gestor, la centralización de las tareas dentro de una compañía es altamente improductiva. Garantizar la autonomía del equipo y atribuir responsabilidad puede multiplicar resultados y promover el crecimiento de la empresa. Se trata del empowerment.
Sin embargo, para que el empowerment sea exitoso, es fundamental utilizar estrategias correctas y herramientas eficientes. Vea ahora cuáles son:
¿Qué es el empowerment?
Empowerment, o empoderamiento, es más que la delegación de tareas — es la atribución de autoridad y responsabilidad. Se trata de hacer que los colaboradores se sientan parte del negocio, directamente responsables del éxito de la empresa.
Este modelo de gestión transforma ‘profesionales dependientes’ en ‘profesionales emprendedores’ y comprometidos, lo que acelera procesos, garantiza la satisfacción del cliente, maximiza los resultados y, consecuentemente, los beneficios.
¿Cómo conducir el empowerment?
Para que el empowerment produzca las actitudes y resultados deseados, es necesario utilizar estrategias adecuadas. ¿Vamos a conocer algunas de ellas?
Invierta en el intercambio de información
No es posible obtener resultados expresivos cuando la información no se comparte con los involucrados.
El libre acceso a los datos optimiza los procesos, haciendo que la empresa sea menos lenta y burocrática, y además permite decisiones precisas. En este aspecto, la tecnología puede facilitar mucho el trabajo.
Así, cuanto más informados estén los equipos sobre el presupuesto disponible, la situación de la empresa en el mercado, las ventajas de la competencia y los diferenciales ofrecidos por la compañía, mayores serán las posibilidades de encontrar soluciones eficientes.
El grupo en su conjunto debe tener información general que proporcione una buena comprensión del negocio.
Por otro lado, la información restringida debe estar a disposición de los colaboradores con funciones específicas, viabilizando el trabajo del equipo sin comprometer la seguridad de los datos confidenciales.
Establezca parámetros confiables
Imagine una negociación en la que un colaborador remoto necesita reportar pequeñas variaciones a su superior y pedir autorización a cada momento para proponer o aceptar condiciones.
Este tipo de negociación se vuelve muy complicada e ineficiente no solo por el desgaste del proceso, la posible demora en las respuestas y la sobrecarga del gestor, sino principalmente por la desvalorización del colaborador como agente decisor.
Cuando la empresa establece parámetros confiables para plazos, precios, márgenes de beneficio y otras condiciones, el colaborador sabe hasta dónde puede llegar en una negociación. La compañía también puede establecer parámetros variables de acuerdo con algunos indicadores.
Lo importante es que el colaborador tenga acceso a estos datos en el momento de la negociación y pueda usar dichos parámetros para proponer o aceptar términos. Esta actitud garantiza el cierre de buenos contratos y puede estimular acuerdos incluso más ventajosos de lo que la empresa esperaba.
Cree una cultura de autonomía
Además de información y parámetros, los profesionales necesitan tener la certeza de que la empresa confía en ellos, que poseen libertad real y autonomía para tomar las decisiones necesarias.
Cuando la compañía estimula el fin de la dependencia total de los empleados, es posible que ocurran algunos errores. Sin embargo, estos deben ser corregidos, no castigados. El castigo reprime las iniciativas de autonomía.
Esto no significa irresponsabilidad, sino un trabajo de preparar a las personas para tomar decisiones coherentes con la visión y la misión de la empresa, teniendo en cuenta la información y los parámetros que ya hemos mencionado.
Apueste por la tecnología como aliada
Empoderar no significa abandonar. Por ello, el seguimiento sigue siendo necesario e incluso esencial para garantizar plazos, evaluar resultados y orientar el trabajo.
El uso de la tecnología y soluciones en movilidad corporativa favorece no solo este seguimiento, sino también el intercambio de información necesario para el buen desarrollo de los proyectos.
La utilización de los recursos tecnológicos permite que los trabajadores internos y remotos tengan acceso a indicadores que pueden servir como parámetro para las decisiones, la conducción de procesos y las negociaciones.
Por eso, los software que centralizan y analizan esta información son herramientas indispensables para garantizar la eficiencia en este modelo de gestión. Pueden asegurar la sincronía y proporcionar los datos y recursos necesarios para la interacción y gestión de procesos, posibilitando la actuación autónoma del equipo.
¿Entendió algunas de las condiciones para que el empowerment sea exitoso y produzca los resultados deseados? ¿Quiere conocer otras estrategias y soluciones para aumentar la autonomía y la productividad de su equipo?
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