Una de las cuestiones más importantes del planeamiento estratégico de una organización es la forma en que dialoga con su público. Por eso, los tipos de comunicación empresarial son conceptos que todo gestor o profesional del área debe saber trabajar.
Las empresas están formadas por diferentes grupos que operan en conjunto. La información, en este caso, debe circular de manera fluida y coherente, de acuerdo con los objetivos del negocio. Pasó la época de la frialdad en las relaciones corporativas. Una empresa moderna debe valorar a sus públicos internos y externos, y la comunicación es el medio ideal para ello.
Sumario
1. Qué es la comunicación empresarial
2. Tipos de comunicación empresarial
3. Comunicación empresarial interna
4. Comunicación externa
5. Conclusión
¡Buena lectura!
Qué es la comunicación empresarial
La comunicación empresarial se divide, generalmente, en estrategias de comunicación interna y externa. Surgió para ayudar a la organización a alcanzar sus objetivos en cuestiones de alineación, imagen pública y atracción de nuevos negocios.
Vale destacar que la comunicación empresarial debe ser coherente con la misión, los valores y la visión de la institución. Por ello, debe concebirse junto con los planes estratégicos de la empresa.
Las herramientas utilizadas para este trabajo son muchas: televisiones corporativas, newsletters, publicaciones personalizadas, entre otras. El uso de cada una de ellas dependerá de la estrategia y de los objetivos trazados.
Lea también: Cómo elaborar un plan de comunicación empresarial
Tipos de comunicación empresarial
Entienda cuáles son los tipos de comunicación empresarial más trabajados por el mercado actualmente. ¡Vamos a ellos!
Comunicación empresarial interna
La comunicación interna está estrictamente dirigida al público relacionado con el negocio. En este campo encajan los empleados, los prestadores de servicios y los colaboradores tercerizados.
Es, ante todo, un instrumento de gestión, pues permite transmitir los objetivos de la compañía a todos los responsables de los procesos internos, de manera segura y dirigida. Esto previene “ruidos” que puedan perjudicar el trabajo.
También ayuda a mejorar el clima organizacional, ya que posibilita la adopción de estrategias de endomarketing con el fin de motivar a los empleados.
La eficiencia de la comunicación interna proviene de la comprensión de las necesidades del público atendido. Esto quiere decir que es necesario planificar cómo hablar con los gestores, por ejemplo, lo que exige un enfoque diferente al modo de dialogar con los empleados.
Lo explicamos mejor: en muchas industrias, un número limitado de colaboradores posee acceso a una computadora con internet. La comunicación con estas personas, entonces, puede realizarse por medio de newsletters internas. Por otro lado, para alcanzar al resto de los empleados, una televisión corporativa instalada en el comedor o en áreas de descanso es más eficiente.
Solemos observar tres categorías de comunicación interna:
- Ascendente: cuando los empleados transmiten información importante a los gestores;
- Descendente: cuando la interacción parte de los puestos más altos hacia los más bajos (es interesante mencionar que una comunicación bien hecha, en este caso, no suena autoritaria);
- Horizontal: cuando el flujo ocurre entre colaboradores en un mismo nivel jerárquico dentro de la empresa.
Comunicación externa
La comunicación externa está dirigida a la audiencia que la organización desea atraer. No se resume únicamente a la publicidad en medios tradicionales y en internet. Existen diversas otras formas de difundir acciones y valores: por medio de gabinetes de prensa, branding, redes sociales, relaciones públicas y eventos corporativos, por ejemplo.
En esta modalidad, la función es divulgar proyectos, innovaciones promovidas por la marca e información que contribuya a la buena imagen de la empresa y que tenga potencial para atraer clientes al negocio.
Los modelos más habituales de comunicación externa son:
- Comunicación de marketing: cuando la organización desarrolla acciones dirigidas a los consumidores en general, con enfoque en el posicionamiento de productos y servicios;
- Comunicación institucional: cuando hay un diálogo con la prensa y con toda la sociedad, con enfoque en el posicionamiento de la marca.
Conclusión
Ambos tipos de comunicación empresarial son imprescindibles para alcanzar los objetivos trazados por los gestores. Su eficiencia puede percibirse en cualquier sector, ya que un plan de comunicación siempre se idealiza de manera que atienda las demandas específicas de las más diversas áreas.
Los tipos de comunicación empresarial se instauraron hace mucho tiempo y, cada día más, se piensan en conjunto con las metas estratégicas. Pasó la época en que esta práctica se resumía a un periódico interno o a un anuncio en radio y televisión. Hoy, un trabajo eficiente de divulgación se realiza con técnicas orientadas a audiencias distintas y por medio de diversas plataformas.
¿Qué le pareció este contenido? ¡Comparta con nosotros sus opiniones sobre comunicación empresarial dejando un comentario abajo!
