Aunque no se puede tomar como una teoría absoluta, es muy común encontrar tres tipos de profesionales de TI:
- Aquellos que tienen aptitud para usar computadoras, pero confunden el perfil de usuario con el perfil técnico;
- Aquellos que tienen algún conocimiento específico, como por ejemplo un ingeniero o un matemático, y que terminan involucrándose en el área de TI durante proyectos que exigen el desarrollo de software para la resolución de problemas;
- Y por último, aquellos que realmente desean convertirse en profesionales de esta área, especializándose en crear soluciones basadas en las herramientas y tecnologías disponibles, o en algunos casos incluso innovando tecnologías.
Antes de continuar con el tema, me gustaría resaltar la diferencia: al principio del texto se menciona el término «trabajadores de área de TI», y en el tercer tipo se menciona a «profesionales» y «especializados». Esta cualificación, aunque a veces se pasa por alto, aporta resultados efectivos tanto para los empleados como para los empleadores.
Tenga en cuenta que cualquiera de los tres perfiles mencionados anteriormente puede convertirse en un profesional especializado.
Profesionales de TI: conocimiento vs experiencia
Las soluciones de TI se han vuelto cada vez más voluminosas, complejas y específicas en lo que respecta a la mano de obra necesaria para producirlas, donde en algunos casos resulta inviable esperar el tiempo necesario para la adquisición de conocimientos, y posteriormente el tiempo necesario para la adquisición de experiencia.
Aquí surge el debate sobre cuál de estos dos factores es más respetado en el mercado de TI: ¿la comprobación del conocimiento o de la experiencia? Y el argumento que se ha practicado en algunos casos, de que las certificaciones no garantizan la formación de un profesional, tiene algo de verdad cuando se llega a la conclusión de que el conocimiento sin experiencia realmente no se traduce en el mismo resultado.
Sin embargo, es erróneo decir que uno vale más que el otro, ya que el gran valor radica en la suma de estos dos factores: el conocimiento sumado a la experiencia se traduce en confianza, agilidad, calidad y madurez. Como era de esperar, este es un tema que podría extenderse por páginas y páginas, así que pasemos a la conclusión final.
Certificaciones de TI
Las certificaciones sí tienen su importancia y marcan la diferencia en el mercado de TI, ofreciendo ventajas para quienes las buscan por hechos tan simples como los siguientes:
- Comprueban que, como mínimo, el certificado tuvo conocimiento de los conceptos necesarios para trabajar con dicha tecnología;
- Agilizan la etapa de adquisición de este conocimiento, ya que orientan los estudios de manera que se garantice una comprensión rápida y coherente de los temas;
- Permiten al certificado demostrar, de forma sencilla y directa, la inversión realizada en sí mismo para especializarse en lo que hace, ofreciendo un servicio verdaderamente profesional;
- Permiten al mercado entender lo que un profesional debe ofrecer para brindar un buen servicio, a través de la divulgación del contenido exigido durante la certificación.
La tecnología de la información está en constante cambio, por lo que quien desee especializarse en TI también debe adaptarse a este hecho, haciendo uso de las herramientas disponibles, como las certificaciones, para alcanzar el conocimiento en el tiempo y con la calidad necesarios, pudiendo concentrar sus esfuerzos adicionales en adquirir experiencia y volviéndose competitivo de manera natural.
Especialízate, invierte en ti mismo y conviértete en un profesional valioso, siguiendo el ritmo acelerado al que se mueve este mercado.
