Con las restricciones y prohibiciones de la publicidad de cigarrillos en los medios de comunicación, la importancia de las marcas ha aumentado considerablemente. Souza Cruz, a través de sus puntos de venta, utiliza piezas de merchandising para divulgar sus productos.
El alquiler de un espacio para publicidad en un punto de venta se formaliza mediante un contrato entre la empresa y el minorista, contemplando, entre otros aspectos, la vigencia de los contratos, el valor a pagar y/o bonificaciones de productos para los minoristas.
En este contexto, los contratos de alquiler de espacio se redactaban manualmente, directamente en Microsoft WORD. El proceso manual y propenso a errores causaba impactos presupuestarios y jurídicos. Para solucionar este problema, se diseñó el Sistema LEI.
¿Qué es el sistema LEI?
El Sistema LEI se presenta como una solución integrada para el control de contratos de alquiler de espacio de piezas de merchandising, incluyendo el control presupuestario, la contabilidad y la información gerencial (informes y consultas), además de resolver los problemas operativos del proceso actual y las nuevas demandas del negocio de Souza Cruz, ya que atiende a todas las regionales de la empresa, involucrando a los sectores de Back Office, Financiero y Ventas.
Entre los principales beneficios se encuentran la agilidad en la elaboración de contratos, la ejecución de validaciones informativas (verificando datos en los sitios web de la Hacienda Federal y Serasa), la aprobación automatizada por el sistema, un mayor control de la información de los contratos y el pago automatizado, integrando los sistemas internos de la empresa.
Humberto Moises, gerente de Souza Cruz, comenta que “El Sistema Lei, proyectado por Teclógica, fue creado para suplir una demanda muy importante para Souza Cruz, que es el control de los contratos de alquiler de espacio permitiendo una gestión de la información de manera más eficaz”.
También comenta que “Teclógica nos ayudó mucho en el montaje de estas soluciones técnicas, habiendo actuado tanto en la gestión del proyecto como en el aporte de conocimiento técnico de forma muy positiva, garantizando el éxito en la ejecución del proyecto”.
Visión de Teclógica
Paulo Antunes, Gerente de Proyectos en Teclógica, comenta su participación en este proyecto. Vea el video o lea el reportaje a continuación:
1. ¿Cómo fue participar en el proyecto?
“El Proyecto LEI fue uno de los pioneros en el nuevo proceso de desarrollo de software de Teclógica, utilizando el análisis y la programación orientada a objetos y la herramienta Enterprise Architect (EA) para la documentación. También se utilizaron en este proyecto los conceptos de desarrollo interactivo e incremental, lo que posibilita la validación de los programas por parte del usuario en etapas iniciales, permitiendo que posibles problemas sean identificados y resueltos al principio del proyecto. Actué en el rol de analista líder del proyecto, responsable de la identificación y especificación de los requisitos recopilados con el usuario, de la distribución de tareas para los demás analistas y desarrolladores, de las pruebas, de la homologación y de la implantación del sistema en el cliente. Fue muy gratificante participar en este proyecto que tenía una gran expectativa para Teclógica. Pude contribuir con toda mi experiencia como analista para que este proyecto alcanzara sus objetivos y sirviera como base para los próximos proyectos de la empresa.”
2. ¿Se cumplieron sus expectativas para este trabajo?
“Quedé muy satisfecho y todas las expectativas fueron cumplidas. Logramos implantar el proyecto en el plazo y costo planeados. Validamos el proceso de desarrollo de software y, lo más importante, el cliente quedó extremadamente satisfecho con el sistema.”
3. ¿Cómo fue la convivencia con el cliente? ¿Este contacto ayudó a concretar los objetivos trazados para el proyecto?
“El cliente participó activamente en gran parte de las etapas del desarrollo. Inicialmente hicimos reuniones para definir el alcance, realizando entrevistas con los usuarios para el levantamiento de los requisitos que el sistema debía soportar. Poco después, se inició la etapa de detalle de los requisitos. Conversamos con los usuarios para identificar todas las funcionalidades que debían estar implementadas en cada uno de los requisitos. Tras la construcción y las pruebas, iniciamos con los usuarios el proceso de homologación del sistema y posteriormente realizamos la implantación. El contacto con el cliente es siempre muy importante; él es el responsable de definir exactamente las funcionalidades que el sistema debe contener. Además, una vez que el sistema está listo, es quien debe validar todo aquello que fue construido y dar su aprobación final.”
4. De las etapas en las que trabajó, ¿cuál le gustó más y por qué?
“Todas las etapas de un proyecto son importantes, pero las etapas que más me gustan son dos. La primera es la etapa de detalle de los requisitos, porque es en este momento cuando el analista utiliza toda su experiencia, habilidad y creatividad para dar vida al sistema, definiendo las funcionalidades, creando alternativas y presentando soluciones para que el sistema sea desarrollado de acuerdo con las expectativas del usuario.
La segunda es la homologación, ya que es en este momento cuando ves el sistema funcionando, en las manos del cliente, y percibes si sus expectativas fueron satisfechas. Hay una gran satisfacción cuando el cliente utiliza el sistema y queda satisfecho con lo que está viendo, sabiendo que el sistema le ayudará haciendo su jornada de trabajo más productiva.”
