Imagina la siguiente escena: estás en el centro de la ciudad de Pekín intentando vender una mercancía a las personas que pasan a tu alrededor, pero no sabes hablar ni una sola palabra en mandarín. La sensación de impotencia sería enorme, ¿verdad? Aunque la situación parezca un poco arbitraria, es una gran metáfora de la forma en que muchas empresas hacen su comunicación.
En un escenario corporativo cada vez más exigente, muchos nichos de mercado se han vuelto más competitivos y rigurosos. En esta lucha por los resultados más expresivos, la comunicación es un arma poderosa, principalmente cuando está bien estructurada y es innovadora.
Tener una estrategia de branding alineada y crear procesos de comunicación atractivos son grandes desafíos para las corporaciones. Por eso, es importante valorar la comunicación para transformarla en un diferencial competitivo.
Obteniendo ventaja competitiva con la comunicación – planificación y estrategia
Puede parecer surrealista, pero muchas empresas aún no poseen know-how o profesionales capacitados para la ejecución de una planificación de la comunicación. Parte de la ventaja competitiva aportada por la comunicación empresarial pasa, obligatoriamente, por el diseño y la aplicación de una estrategia.
Existen innumerables formas de estructurar la comunicación; sin embargo, todas deben implementarse teniendo en cuenta:
- La necesidad de ampliar la transparencia en la relación con el público y demás partes interesadas (stakeholders);
- El auge de las redes sociales y los medios digitales;
- Los cambios en el perfil de los colaboradores (sí, estamos cambiando de generación y, cada vez más, los Baby Boomers y los miembros de la generación X dan paso a los Millenials);
- El cambio en el perfil de los consumidores y en la forma en que consumen información.
Sin dimensionar estos cuatro puntos, la empresa corre el riesgo de no poder ejecutar el proceso de forma provechosa. Una comunicación empresarial efectiva que se convierte en un diferencial competitivo exige la conciencia de que es necesario alinear el discurso interno con el externo, además de buscar siempre los medios más dinámicos y atractivos para la transmisión de mensajes y el fortalecimiento de la marca.
Para que un plan de comunicación sea efectivo, es fundamental que se implemente en todos los niveles jerárquicos, incluidos los niveles gerenciales más altos. También es necesario desarrollar actividades que optimicen la relación de la empresa con sus stakeholders.
Contextualizando la necesidad de la comunicación
La necesidad de diseñar una estrategia de comunicación se explica porque es una herramienta importante para que las empresas ejecuten diversos tipos de acciones.
El motivo principal del cambio en la forma de comunicarse es el enfoque en el consumidor. Los patrones de consumo han cambiado bastante en los últimos años, lo que hace que las organizaciones reparen la forma en que se relacionan con sus clientes. Especialmente porque hoy en día la atención de las personas se puede captar a través de diferentes medios y la relación con las marcas se ha transformado.
Es ante este escenario que una comunicación bien hecha se presenta como un diferencial. Entre 1968 y 2006, la confianza del consumidor norteamericano en las empresas se redujo en un 54%. Datos más recientes indican que la confianza de los clientes en las grandes corporaciones y empresas internacionales ha caído aún más, alcanzando promedios negativos.
Muchos de estos índices son el resultado de problemas de comunicación y posicionamiento de marca, por lo que es fundamental abordarlos de forma estratégica y orientada para conquistar al público a través de la innovación y la transparencia.
Innovando en la comunicación
Tener una presencia virtual estructurada, con un discurso orientado al público correcto y utilizando los medios adecuados, es una enorme ventaja para las empresas. Sin embargo, para alcanzar los resultados deseados, hay que tener en cuenta que la comunicación (ya sea digital o analógica) solo será un diferencial cuando se combine con el conocimiento sobre el público objetivo y un discurso estructurado que dialogue con la realidad de esa audiencia.
Es necesario prestar atención a cómo se desarrollan las acciones, porque sin el entendimiento de que el medio y el mensaje marcan toda la diferencia, las empresas corren el riesgo de quedar a la deriva mientras los competidores aprovechan la brecha (gap) y fortalecen su marca.
Cuando hablamos de innovación, es interesante destacar que surgen esporádicamente nuevas formas de comunicación que revolucionan la manera en que las empresas se presentan. Los anuncios impresos, la radio, la televisión, internet y las redes sociales son algunos ejemplos de factores que ya han sido protagonistas del cambio en la comunicación empresarial. Por lo tanto, ten en cuenta que buscar soluciones disruptivas es un camino excelente para que la organización gane su espacio y visibilidad ante los consumidores.
Una muestra de este cambio son las televisiones corporativas (TVs indoor), un recurso que ha ganado cada vez más fuerza entre las empresas para mantener su marca siempre en evidencia, transmitir contenidos atractivos y difundir información estratégica, como promociones y lanzamientos.
Al ser potentes herramientas de atracción, han sido adoptadas por franquicias (en sus puntos de venta) y instituciones educativas con el objetivo de desarrollar un branding moderno, atractivo y que no sea una simple publicidad estática. Incluso las empresas de ingeniería reconocen el poder de la televisión corporativa y las utilizan en obras en construcción para transmitir información con mayor eficiencia.
Conclusión
Buscar soluciones en comunicación corporativa ya no es una tendencia, sino una necesidad que el mercado impone a medida que las organizaciones descubren formas más eficaces de transmitir sus mensajes y monitorizar la interacción y el compromiso (engagement) del público.
Transformar los procesos de comunicación en una ventaja competitiva no es fácil. Se trata de una tarea que requiere planificación y excelencia en la ejecución. Sin embargo, respondiendo a la pregunta hecha en el título de este post, sí es posible lograr esta hazaña. Basta con que la empresa comprenda el valor real de la comunicación y sea consciente de que estructurarla adecuadamente exige mucha atención con los públicos, con la forma en que se comunica y con la planificación de las acciones.
¿Te ha gustado nuestro post? Entonces, ¿qué tal si te mantienes al tanto de más información sobre cómo la comunicación interna impacta a las organizaciones? ¡Descarga ahora nuestro e-book!
