Para mantener el negocio competitivo ante la transformación digital, hay algunos aspectos que deben comprenderse en el escenario de producción, y uno de ellos es sin duda el término industria sostenible.
Esto se debe a que la competitividad y la sostenibilidad son factores que van de la mano. Al fin y al cabo, la falta de recursos naturales disponibles puede generar un aumento en los gastos y afectar directamente a las empresas.
Además, no solo el comportamiento de las empresas ha cambiado en relación con el medio ambiente, sino también el de los consumidores, quienes actualmente se muestran más preocupados por los impactos ambientales y sociales provocados por las organizaciones.
Por ello, la industria sostenible ha sido un tema importante para los negocios, impulsando la adopción de principios que combinan la eficiencia productiva y la responsabilidad social.
¿Quieres saber más sobre qué es una industria sostenible y cuál es el escenario en Brasil y en el mundo? Continúa leyendo este artículo.
¿Qué es la industria sostenible?
La industria sostenible es aquella que considera en sus procesos la preservación del medio ambiente, buscando continuamente adaptar su producción con vistas a la protección de la naturaleza.
Sin embargo, no debe verse como un simple concepto teórico, sino como una estrategia de producción eficiente, centrada tanto en la calidad como en la sostenibilidad.
En el ámbito empresarial, ser sostenible es una necesidad urgente, ya sea para cumplir con las expectativas de los consumidores o para proyectar una imagen de confianza y crecimiento en el mercado.
En este escenario, es posible alinear prácticas que mejoren las estrategias mientras se evitan impactos negativos en el medio ambiente, como el uso de los llamados «productos verdes», el reciclaje de residuos industriales, medios de transporte menos contaminantes y la contratación de socios y proveedores sostenibles.
Industria sostenible en Brasil y en el Mundo
El primer punto a considerar cuando se habla de industria sostenible es que la emisión de gases y residuos debe mantenerse dentro de un límite establecido por el gobierno federal. La empresa que logra cumplir con esta demanda recibe el certificado de gestión ambiental regulado por la ISO 14001.
Un caso de éxito a nivel nacional ocurrió en 2018, cuando el fabricante de cosméticos fue considerado la 14ª empresa más sostenible del mundo, según el ranking Global 100, elaborado por la compañía canadiense de medios e investigación Corporate Knights.
El estudio tuvo en cuenta las declaraciones y los informes financieros sobre consumo de energía, emisiones de carbono, producción de residuos, inversiones en innovación y asociaciones con proveedores.
Biomimética
En este mismo contexto, algunos ejemplos de iniciativas de la industria sostenible son la creación del Instituto de Biomimética, que reúne áreas como el diseño, la arquitectura, la ingeniería y la ciencia con el objetivo de crear procesos industriales basados en las funciones y formas de la naturaleza.
La iniciativa fundada por Janine Benyus ya cuenta con una trayectoria. El velcro, material creado en 1941 por el ingeniero George de Mestral, se basó en la forma espinosa de las semillas de bardana.
Tras examinar el material a través de un microscopio, el investigador notó que la fuerte adherencia de los abrojos a los tejidos provenía de varios filamentos entrelazados que terminaban en pequeños ganchos.
Desde hace algunos años, el Instituto de Biomimética fomenta una comunidad en línea y colaborativa de intercambio de información entre investigadores del área, con el fin de crear soluciones como turbinas eólicas basadas en el funcionamiento de las aletas de las ballenas.
Campos de actuación de la industria sostenible
La industria sostenible abarca diversos campos de actuación para garantizar la eficiencia de sus resultados. Algunos ejemplos, descritos por la Confederación Nacional de la Industria (CNI) incluyen:
- Bioeconomía: uso eficiente y sostenible de los recursos de la naturaleza y aprovechamiento de la biodiversidad del país;
- Economía Circular: utilización de los recursos naturales con el objetivo de aumentar la competitividad;
- Energías renovables: participación en la matriz energética global mediante fuentes renovables de energía;
- Bosques: protagonismo brasileño en el mercado internacional y en la agenda de sostenibilidad frente al sector forestal;
- Licenciamiento ambiental: reglas transparentes y claras en el proceso de licenciamiento ambiental;
- Cambio climático: vinculado a la competitividad económica y a la agenda de cambio climático más allá de la esfera ambiental;
- Seguridad hídrica: desarrollo de soluciones industriales más seguras para garantizar la seguridad hídrica;
- Residuos sólidos: alternativas ante el escenario de escasez de recursos naturales y enfoques que reconocen el valor de los residuos.
Cómo convertirse en una industria sostenible
Para convertirse en una industria sostenible frente a todo este panorama, es necesario integrar conceptos como innovación, tecnología, análisis estratégicos y una planificación que integre la sostenibilidad en las funciones básicas del negocio, pensando también a largo plazo.
Un ejemplo muy práctico para lograr este objetivo es repensar el consumo de energía, reduciendo el desperdicio con maquinaria ineficiente, modernizando los equipos y adoptando fuentes de energía limpia y renovable.
Además, la política de las 5 erres es un excelente punto de partida para mejorar las prácticas ambientales, contemplando acciones como: repensar, rechazar, reducir, reutilizar y reciclar. Estas pueden aplicarse de las siguientes maneras:
- Repensar: reflexionando sobre los procesos orientados a la sostenibilidad; repensando la responsabilidad ambiental en la elección de materias primas, la conducta de los socios y la gestión de residuos.
- Rechazar: dejando de establecer asociaciones que impacten negativamente en el medio ambiente; formando alianzas con organizaciones que cuenten con certificaciones ambientales.
- Reducir: disminuyendo los excesos en la producción de residuos, previniendo el desperdicio y sustituyendo las materias primas por materiales reutilizables, biodegradables o reciclables.
- Reutilizar: optimizando los costos mediante el aprovechamiento de insumos, como la implementación de sistemas para la reutilización de agua y envases;
- Reciclar: reciclando residuos líquidos y sólidos, sin generar pasivos ambientales y reaprovechando papel, plástico e incluso residuos orgánicos.
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