¿Imaginas a alguien secuestrando tu computadora y bloqueando tu sistema mediante la encriptación de datos? Ahora, ¿imaginas al criminal detrás de esto pidiendo dinero para entregar la única clave que desbloqueará y pondrá nuevamente a disposición tus archivos?
Ese “secuestro” desgraciadamente existe y tiene nombre: ransomware. Se trata de un delito que ha crecido de forma asustadora en el mundo entero.
En este texto, hablaremos no solo de las definiciones de encriptación de datos y ransomware, sino que mostraremos los tipos, algunos números que evidencian el tamaño del perjuicio que esta práctica puede causar a las organizaciones y personas físicas, además de dar algunos consejos para que puedas defenderte. ¿Vamos allá?
¿Qué es el ransomware?
Para los cibercriminales, una práctica de encriptación de datos lucrativa. Para las víctimas, un delito que causa angustia, desesperación y sensación de impotencia, ya que en la mayoría de los casos no hay una solución inmediata.
El ransomware es una especie de secuestro virtual, donde los secuestradores logran acceder a tus cuentas y datos personales, con el único fin de bloquearlos y encriptarlos para, a continuación, conseguir dinero de la víctima.
Si las prácticas más comunes que conocías eran las de robar datos —como los de tarjetas de crédito, para venderlos a terceros—, ahora los criminales son más audaces. Han extinguido la intermediación para tratar directamente con las víctimas.
¿Cuáles son los perjuicios causados?
En 2015, las quejas por perjuicios con las prácticas de ransomware y pagos de rescates llegaron, en Estados Unidos, a 24 millones de dólares. Sin embargo, en abril de 2016, los perjuicios estimados ya llegaban a 200 millones, solo en el primer trimestre.
A finales de 2016, la estimación de perjuicios en todo el mundo, a causa de esta práctica cibernética, fue de 325 millones de dólares. Según una investigación de ISTR Symantec 2016, los ataques de este tipo aumentaron en torno al 35% en relación con 2015. Son casi 1000 ataques diarios.
¿Cuáles son los tipos de ransomware?
Conocer los tipos de ransomware es también un modo de defenderse de los criminales. A continuación, daremos algunos de los ejemplos más comunes de este software de encriptación de datos malicioso, que viene amenazando a usuarios en todo el planeta.
Scareware
Se trata de un modelo más “leve” de ransomware, ya que no se apodera, de hecho, de la información y datos de la computadora de la víctima. Este tipo invierte en amenazas por medio de ventanas emergentes (pop-ups) con mensajes atemorizantes.
Los mensajes generalmente dicen que la computadora está infectada por un malware y que, para librarse de él, es necesario el pago de una determinada cantidad. Sin embargo, aun siendo un mensaje insistente, se trata de un ransomware más simple.
Este tipo puede ser retirado del sistema por medio del simple escaneo de un buen software de seguridad. Afortunadamente, en este caso es posible resolver el problema sin que haya un compromiso de los archivos del usuario.
Lock-screen
Este tipo de ransomware perjudica mucho a la víctima, ya que paraliza por completo su computadora. Como síntoma, generalmente aparece una pantalla de error con un mensaje que intenta “obligar” al usuario a pagar una “multa” para que el sistema sea restablecido.
Para este tipo de ataque, una restauración completa del sistema puede resolverlo. Pero la mejor alternativa es pedir la ayuda de especialistas.
Criptográfico o encriptación de datos
Este es sin duda el que más perjuicio causa a las víctimas. Se trata del peor tipo de ransomware y, desgraciadamente, el que más víctimas cobra en todo el mundo.
Este modelo es un malware que, tras afectar a la computadora, comienza a cifrar todos los archivos. Para poder descifrarlos, es necesario pagar por la clave de descifrado, que está en poder de los delincuentes.
Si el usuario cuya computadora ha sido afectada por este tipo de ransomware no posee una copia de seguridad (backup) y no puede/quiere pagar por la clave, perderá todos los archivos, ya que todavía no existen herramientas de seguridad lo suficientemente eficientes para combatir este tipo de amenaza.
¿Cómo protegerse?
La mejor manera de defenderse de un ransomware es no necesitar defenderse, es decir, prevenir de todas las formas posibles para que tú o tu organización no sean una víctima más de este tipo de cibercrimen.
Para lograrlo, es necesario y urgente invertir en equipos especializados de TI para mantener tus archivos y documentos siempre seguros por medio de copias de seguridad y mantenimientos periódicos, que certifiquen que todo el sistema está saludable y no corre riesgos. ¡Consulta algunos consejos más y compártelos con tu equipo, amigos y familiares!
No confíes en enlaces y archivos de correos electrónicos
Mantente atento a la recepción de correos electrónicos, especialmente cuando se trata de un mensaje que no esperabas.
Si conoces al remitente, confirma con él la veracidad de dicho reenvío. Si no lo conoces, pide ayuda a un profesional o simplemente bórralo.
Mantén tus softwares y sistema operativo siempre actualizados
Independientemente de tu sistema (Windows, Linux, Mac), es imprescindible actualizarlo siempre. Con cada actualización, refuerzas la seguridad de tu sistema y te previenes contra varios tipos de ataques.
Desinstala aplicaciones que no utilices o que puedan parecer sospechosas
En este caso, también es fundamental contar con la ayuda de un técnico especializado, ya que corres el riesgo de borrar archivos importantes de tu sistema.
Invierte en buenos sistemas de antivirus
Además de garantizar un buen antivirus para tu máquina, es crucial cerciorarte de que cuentas con su versión más actualizada. Los sistemas gratuitos ayudan en las cuestiones más básicas, pero no son suficientes para prevenir ataques más serios en la computadora.
Por eso, la contratación de un antivirus eficiente es esencial y puede evitar muchos perjuicios.
Haz copias de seguridad (backups) con regularidad
Otro buen consejo es la realización de backups con cierta regularidad. Además, guarda los archivos de respaldo en lugares aislados, desconectados de tu computadora.
Aunque tu copia de seguridad esté en la nube, es necesario poseer copias “offline”, ya que algunos ransomwares pueden alcanzar varias capas y cifrarlas todas.
¿Ya soy víctima de ransomware, cómo proceder?
Mantén la calma y ponte en contacto con tu soporte técnico lo más rápido posible.
Lo ideal es no pagar el rescate, por dos motivos: el primero es que no tienes garantía de que vayas a recuperar, de hecho, tus archivos. El segundo es que esta práctica, de alguna manera, incentiva la comisión del delito y estimula a los delincuentes a seguir actuando de esta forma.
Por último, no elimines tus archivos aunque ya estén cifrados. Pueden existir fallas en los sistemas de ransomware que los especialistas del área sean capaces de descubrir, aunque esto lleve tiempo. Guárdalos y busca ayuda de expertos lo más rápido posible.
Después de aprender un poco más sobre la encriptación de datos y la terrible práctica del ransomware, que ha hecho víctimas en todo el mundo, te invitamos a participar dejando tu comentario y aportación. ¡Da tu testimonio y ayuda a enriquecer el debate sobre el tema!
