La gestión de la producción industrial es un área que se ocupa de organizar los procesos productivos para extraer la máxima eficiencia. El avance tecnológico ha proporcionado la integración de diversos flujos de fabricación para lograr este objetivo, así como para obtener una mayor calidad.
Esta actividad es estratégica en la industria, ya que conecta factores administrativos y necesidades materiales. Este requisito es prácticamente obligatorio en el escenario actual, pues la alineación entre las operaciones y los objetivos de la empresa fortalece el negocio e impulsa la competitividad en el mercado.
Así, el equilibrio se hace necesario para aumentar la productividad, reducir costos y controlar los procesos, con el fin de alcanzar la calidad deseada. Entienda las atribuciones del área de gestión de la producción industrial en nuestro post y su importancia para garantizar la realización de los procesos.
Las funciones de la gestión de la producción industrial
Planeación
La planeación dentro de la gestión de la producción industrial es uno de los puntos de partida para optimizar el flujo de trabajo y las operaciones. Para ello, es importante realizar el mapeo de todos los procesos de la industria, indicando las entradas y salidas de manera objetiva.
Para ejecutar esta etapa, se consideran las etapas productivas, dispuestas en diagramas de flujo u otras formas de fácil visualización del panorama de la planta de producción. Así, las herramientas permiten identificar posibles fallas, etapas redundantes y otros problemas.
La planeación debe estar alineada con los objetivos de la empresa, tanto en relación con la calidad como con la productividad.
- Identifique las actividades del proceso de producción y los responsables y técnicos de cada área;
- Clasifique y estruture los procesos por orden de importancia, de acuerdo con los objetivos de la empresa;
- Determine el punto de partida y los resultados de cada etapa, así como el grado de detalle de la información relativa al proceso industrial;
- Valide el mapeo de proveedores, entradas, procesos y salidas;
- Analice los procesos para identificar fallas en el borrador y evaluar los indicadores de resultados;
- Considere imprevistos como falta de insumos, retrasos, insuficiencias, entre otros problemas para el desarrollo de las actividades;
- Haga propuestas de modificaciones para optimizar procesos y minimizar posibles desperdicios;
- Comparta el mapeo con todo el equipo y reciba contribuciones antes de hacerlo definitivo.
Ejecución y control
Monitorear la ejecución de las tareas y realizar el control de los procesos son actividades importantes dentro de la gestión de la producción industrial. Es esta área la responsable de identificar las fallas del proceso, reconocerlas y encontrar mecanismos para corregirlas.
En esta etapa, es importante que los colaboradores estén alineados en cuanto a las técnicas y métodos de trabajo para controlar las causas de las fallas. Esto es necesario para mantener la calidad de los productos.
Además, identificar los cuellos de botella en la producción y resolverlos es esencial para mantener la producción constante y también evitar paradas y desperdicios. Utilizar el mapa de procesos y conocer la planeación industrial es fundamental para definir planes de acción.
Los colaboradores involucrados en este abanico de tareas también deben monitorear las entradas y salidas de recursos y materiales para atender adecuadamente las demandas.
Monitoreo
La actividad de monitoreo de la producción reúne tres procedimientos fundamentales para apoyar el mantenimiento de las máquinas y de los procesos. Tienen la finalidad de mejorar la calidad del producto final:
- Inspección permanente en la fuente, es decir, en el procesamiento y su estandarización;
- Acciones preventivas para evitar interrupciones bruscas, defectos y recurrencia de problemas en la línea de producción;
- Mejoras continuas de los procesos y productos, a través de la estandarización y metas a seguir;
Todo esto importa para que la industria se acerque lo más posible al «cero defectos». Aplicar metodologías como Six Sigma o Lean Manufacturing puede ayudar a alcanzar este objetivo, ya que es una meta importante a perseguir.
Los indicadores de rendimiento (KPIs) son una parte esencial para realizar esta evaluación. Es a través de ellos que los gestores comprenden el uso de los recursos y la necesidad de corregir alguna etapa productiva.
Además, los KPIs hacen perceptibles las alternativas estratégicas y ofrecen fundamentos para una mejor toma de decisiones.
Atribuciones de un gestor de producción
El gestor de producción debe estar preparado para entender y administrar cada una de las etapas de producción. Esto es necesario porque su posición es estratégica y determina el éxito de la producción.
Para realizar la gestión de la producción industrial, debe:
- Elegir las tecnologías más adecuadas;
- Seleccionar a los proveedores, desde las materias primas hasta su expedición;
- Gestionar las operaciones;
- Supervisar los sistemas de producción;
- Coordinar a los colaboradores en la línea de producción;
- Supervisar todas las etapas del proceso;
- Organizar el mantenimiento cuando sea necesario.
Todas estas dinámicas permiten al profesional encontrar medios para mejorar la línea de producción, las fases del proceso y la estructura general. De este modo, se convierte en el responsable de la calidad de los productos ofrecidos por la empresa.
Asimismo, como el gestor conoce todo el procedimiento operativo y estratégico, puede implementar medidas para la reducción de costos y el aumento de la eficiencia.
6 actitudes esenciales para optimizar los procesos
1. Aplicar acciones preventivas y correctivas
Las acciones de prevención de problemas a menudo se ven como costos. Sin embargo, en realidad, ayudan a evitar pérdidas más graves.
Los ciclos de mantenimiento preventivo son necesarios para mantener la actividad industrial funcionando de manera constante. Esto ocurre porque evitan la parada repentina de las máquinas y la interrupción de la producción, lo que conlleva retrasos en las entregas e insatisfacción de los clientes.
Esto también ayuda a evitar desperdicios, tanto de materiales como de tiempo y dinero.
2. Buscar la mejora continua
Periódicamente, la sistemática que involucra los productos y procesos de una empresa debe ser reevaluada. Esto se justifica no solo porque los métodos cambian para ofrecer mayor eficiencia, sino también porque las tecnologías cambian con el mismo propósito.
Por lo tanto, buscar un mejor rendimiento y la renovación de los estándares es lo ideal. Para ello, puede utilizar constantemente el método PDCA:
- Planificar;
- Hacer (Ejecutar);
- Verificar (Controlar);
- Actuar.
3. Organizar los datos
No hay duda de que la información relativa al proceso industrial debe ser accesible para quienes participan en el mismo. Entre la información recopilada, se pueden listar algunos ejemplos como:
- Producción;
- Inventarios;
- Finanzas;
- Plazos;
- Indicadores.
Además de la alineación entre los colaboradores y las metas de la empresa, estos datos pueden ofrecer fundamentos para cambios y mejoras en el proceso productivo.
Esta tarea puede facilitarse mediante software de planeación y gestión industrial.
4. Capacitar al equipo
Promover la formación y capacitación del equipo para ejecutar tareas y operar máquinas de manera adecuada es esencial para la productividad. Los retornos para la gestión empresarial son grandes, ya que capacita a sus colaboradores para tomar decisiones con rapidez y precisión.
5. Fortalecer la gestión de producción
A través de la descentralización de la toma de decisiones, el día a día de la empresa se vuelve más dinámico. Esto es positivo porque cada uno de sus gestores puede centrarse en sus actividades estratégicas, y la alta dirección de la empresa también puede mantenerse ocupada con otros objetivos.
Además, la descentralización empodera a los gestores de diferentes sectores, haciéndolos crecer y aportando resultados positivos como capacidad de liderazgo.
6. Estar atento a las innovaciones
La tecnología experimenta avances continuos en productividad y eficiencia. Por ello, es imprescindible que los profesionales del área estén atentos a las novedades del mercado que puedan aplicarse a su campo de actuación. Esto se debe a que es posible garantizar mejores resultados al implementar nuevas herramientas en el sector productivo.
Tecnologías como el software de gestión, por ejemplo APS y MES, que favorecen la recopilación de datos y la automatización de procesos, pueden influir directamente en los resultados, ya que ayudan a integrar sectores y máquinas entre sí para que la comunicación sea fluida y eficiente.
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