La invasión de Rusia a Ucrania a finales de febrero y los acontecimientos posteriores han dejado al resto del mundo preocupado por las posibles consecuencias. Temas como una crisis humanitaria y cuestiones económicas han salido a la luz, al igual que los impactos de la guerra en la industria.
El sector económico aún se está recuperando de la crisis provocada por la Covid-19, por lo que los expertos señalan que la guerra podría causar una nueva caída en la economía. Al estar influenciada por la exportación de insumos y la fluctuación de precios, la industria también se verá afectada.
En este escenario, mantenerse preparado para los desafíos es fundamental para reducir los impactos negativos causados por el conflicto. ¡Sigue leyendo y descubre qué cambios esperar en el sector industrial!
¿Cuáles son los posibles impactos de la guerra en la industria?
En primer lugar, es necesario contextualizar que Rusia y Ucrania son países muy relevantes para las exportaciones e importaciones de Brasil. El aumento en el precio de las materias primas como petróleo, mineral de hierro, acero, aluminio y trigo genera impactos en el valor de diversos productos en nuestro país.
Cuestiones como el aumento del dólar también influyen en la crisis económica. Esto se debe a que, si la inflación no se reduce, habrá un aumento en la tasa Selic en Brasil y, con ello, las tasas de interés serán más altas.
La producción industrial sufre un impacto a medida que aumenta el precio del transporte y de los insumos. Ve a continuación con más detalle los desafíos esperados para determinados sectores de la industria:
Industria Automotriz
La industria automotriz debería ser uno de los segmentos afectados, ya que, además del aumento del valor del petróleo –que se utiliza para la fabricación de diversas piezas–, Rusia es responsable del 40% del suministro mundial de paladio, un material utilizado en catalizadores y convertidores.
Ante esto, las investigaciones concluyeron que alrededor de 2,6 millones de automóviles dejarán de fabricarse en el mundo en 2022. Esta caída también debería afectar a Brasil.
Industria de Alimentos
La escasez de barcos y los desafíos enfrentados en las demandas internacionales dificultan el tránsito de alimentos e insumos.
Según Abrafrutas, en 2020 Brasil pagaba US$ 4 mil para embarcar un contenedor de frutas a EE. UU. En 2022 se espera que llegue a costar US$ 11 mil.
Además, cabe destacar que Rusia ocupa el 1.er puesto en el ranking mundial de producción de trigo y Ucrania el 4.º puesto. Otro factor que debe tenerse en cuenta es la importancia de Rusia en la producción de fertilizantes; el país es también el mayor productor de este producto en el mundo.
Tecnología
Tras la invasión, Kiev, la capital ucraniana, sufrió muchos ataques cibernéticos a las bases de datos del país. Como resultado, varias empresas de tecnología tuvieron que interrumpir sus actividades en el lugar.
Muchas multinacionales tecnológicas que tenían sedes en Ucrania exportaron sus datos a otra ubicación para prevenir fugas y eliminación de información por parte de hackers.
Las empresas del sector tecnológico también buscan evacuar a sus colaboradores, pero el acceso al lugar es limitado. El gigante Google, por ejemplo, tenía más de 200 mil colaboradores trabajando en Ucrania cuando ocurrió la invasión.
Existe preocupación respecto a la fuga de información compartida entre diferentes países y, por ahora, el escenario es de monitoreo. Varias empresas han reforzado las políticas de seguridad para sus usuarios.
¿Cómo superar los obstáculos de la guerra en la industria?
No se puede negar, hay grandes desafíos por delante para el sector industrial. Pero en este escenario disruptivo e impredecible, se adelantan las empresas que logran crear una mentalidad innovadora y digital.
De este modo, se garantiza que los procesos no se vuelvan obsoletos y la cadena de suministro siempre estará lista para responder más rápido a las nuevas necesidades.
Las soluciones existentes gracias al avance tecnológico pueden ser grandes aliadas en este momento de incertidumbres. La unión entre los mundos real y virtual crea un entorno seguro para que las industrias prueben nuevas ideas y soluciones, evitando fallas durante el proceso productivo.
Es imprescindible mantener una planificación flexible, que abarque diversos factores y trayectorias, ya que mucho puede cambiar a medida que avanza la guerra. Los impactos reales solo podrán comprenderse cuando sepamos la duración del conflicto.
Por lo tanto, es fundamental trabajar con un proceso basado en datos. Automatizar indicadores y tener un historial consolidado de la producción garantizará mayor asertividad para la toma de decisiones futuras. Así, los procesos no quedan rehenes únicamente de la memoria o de hipótesis.
Firmado por: Aloisio Arbegaus – Director Comercial de Teclógica

