El momento político y económico que atraviesa nuestro país ha generado dudas e inseguridad en todos los sectores de la sociedad. Comercialemente hablando, la inestabilidad económica ha hecho que el mercado en su conjunto revise sus prioridades. Como resultado, algunos elementos fundamentales, como las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación), tienden a ‘perder relevancia’, lo que compromete su proceso de mantenimiento y, en consecuencia, su seguridad y funcionamiento.
La constante evolución de los sistemas operativos y sus tecnologías exige esfuerzos y considerables inversiones por parte de las empresas; sin embargo, si no se realizan, pueden ocasionar gastos de corrección aún mayores.
El momento es crítico y, debido a esto, hemos enumerado 5 puntos que deben observarse con mucha atención para que su empresa no sufra pérdidas innecesarias.
1) Windows 2003 Server
Microsoft finalizó el soporte para esta versión en julio de 2015. Esto significa que las actualizaciones de seguridad ya no se lanzarán para ella y el rendimiento de las aplicaciones en este entorno tiende a verse comprometido. Esto se debe a que, desde julio de 2015, los desarrolladores de estas aplicaciones ya no consideran a Windows Server 2003 como una plataforma válida, sino obsoleta.
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2) Versiones de Windows para escritorio obsoletas
Al igual que los servidores, las versiones para equipos de escritorio y portátiles también evolucionan con bastante rapidez y terminan volviéndose obsoletas a medida que las demás tecnologías mejoran.
Para las computadoras personales, las versiones de Windows XP y Vista SP1 finalizaron su soporte extendido en enero de 2015. Esa también fue la fecha de finalización del soporte base para las versiones Vista SP2 y todas las versiones de Windows 7.
Esto significa que, desde principios del año pasado, estas versiones solo recibirán actualizaciones de seguridad de forma gratuita. Cualquier otro tipo de corrección tendrá un costo.
Otro punto importante es que Microsoft comunicó que ofrecería la actualización gratuita a Windows 10 para Windows 7, Windows 8.1 y Windows Phone 8 sin costo hasta el 29 de julio de 2016. Después de esta fecha, aún existen dudas sobre cómo se gestionará la renovación de las licencias.
3) Entornos Linux
Obviamente, la necesidad de actualizaciones constantes no se limita únicamente a los entornos Windows. Las demandas de seguridad, principalmente las de conexión a servidores mediante el protocolo SSH, son las más críticas dentro de un entorno con estas características.
Y aunque no exista un costo directo por la adquisición de la nueva versión, es sumamente importante que el procedimiento sea realizado por un especialista que garantice el funcionamiento correcto de los servicios y la seguridad del entorno.
4) Servicio de Base de Datos
A raíz de todos los puntos mencionados anteriormente, la actualización constante del servidor de bases de datos es, tal vez, el punto principal.
Mantener su estructura de bases de datos siempre actualizada garantiza no solo la seguridad contra intrusiones y ataques, sino que también previene posibles incidentes derivados de la corrupción de datos y ayuda a mejorar el rendimiento y la disponibilidad de los servicios.
La matriz de compatibilidad de los proveedores de software de bases de datos suele ser bastante estricta, lo que exige que el cliente actualice constantemente las versiones para no perder el soporte del producto y, en consecuencia, correr el riesgo de una interrupción en el entorno productivo, generando con ello grandes impactos financieros.
5) Control de actualización y pruebas de seguridad
Finalmente, se recomienda que, además de un control de actualización de los sistemas operativos, exista un modelo de prueba de penetración de seguridad en los servidores. Esta rutina ayuda a identificar posibles fallas que puedan representar un riesgo para la información y los datos de su empresa. El objetivo principal de este modelo es anticipar eventuales fallas, permitir un plan de acción controlado y encontrar la solución para dicha falla sin generar un impacto para el cliente final.
