Estructurar un buen presupuesto de TI ayuda a garantizar buenos resultados para la empresa, sin comprometer el presupuesto del negocio. Invertir en tecnología de la información (TI) es determinante para el éxito de una empresa en una época en la que es inaceptable mantenerse desconectado de la jornada digital. Aun así, el gestor no debe correr riesgos.
Una investigación señala que las inversiones en el sector de TI deben crecer un 5%, en comparación con 2017, donde se aplicaron cerca de US$38 mil millones en la compra de hardware, servicios y software.
Antes de estructurar su presupuesto, descubra en este artículo cuáles son los principales puntos de atención al invertir en operaciones de TI. ¡Buena lectura!
1. Ignorar las inversiones en respaldo (backup) y seguridad
El rendimiento de una empresa está vinculado a cuestiones de seguridad que garantizan tranquilidad a empleados, socios, clientes y gestores. Los datos son los principales activos de una corporación, la cual está sujeta a invasiones, filtraciones, daños en el disco duro, entre otros.
Las copias de seguridad (backups) y la inversión en seguridad garantizan:
- reducción de costos ante posibles pérdidas de información;
- mayor tranquilidad, a partir de la rutina automatizada de copias digitales;
- mejor control de la gestión y del acceso a la información;
- disponibilidad de los activos con recuperación simplificada, en caso de ser necesario.
2. Migrar a la nube sin adaptarse para ello
El uso de soluciones en la nube permite aumentar la seguridad y el rendimiento a través de herramientas que optimizan la gestión empresarial. Pero migrar la información y los procesos de gestión de una compañía al cloud computing también requiere una serie de adaptaciones en la empresa, ya que afecta desde la rutina operativa hasta la toma de decisiones.
3. Contar con equipos poco capacitados
La capacitación es un elemento esencial para la empresa que desea obtener buenos resultados con el uso de la tecnología. Al preparar su presupuesto de TI, es importante separar recursos para la formación de los colaboradores, de modo que puedan prepararse mejor para utilizar las innovaciones y garantizar el buen funcionamiento de las tareas operativas.
4. Invertir fuertemente en tecnologías sin prepararse para ello
Aplicar recursos en tecnología sin analizar la empresa en su conjunto puede dificultar la aplicabilidad de la transformación digital. Sucede que no toda novedad informática debe considerarse automáticamente como una buena inversión. Por ello, es fundamental que el presupuesto no se implemente de forma impulsiva, siguiendo tendencias o modas tecnológicas.
5. Dejar de lado las actualizaciones de software y equipos
Al definir el presupuesto de TI, el gestor debe observar qué máquinas y software necesitan ser reemplazados y actualizados para evitar posibles problemas y daños que afecten la rutina y la productividad de la empresa. Un análisis del sector, observando qué se puede cambiar, ayuda a mejorar los recursos que optimizan la rutina y potencian las ganancias.
Por lo tanto, los gastos realizados en tecnología son una parte importante para una empresa y pueden contribuir positivamente a la consecución de resultados. De este modo, es fundamental centrarse en el seguimiento de los gastos.
Ahora que ya sabe qué es importante observar al establecer su presupuesto de TI, descubra cómo dirigir sus inversiones en CAPEX y OPEX.
