¿Conoce los tipos de benchmarking que existen? El benchmarking puede definirse como un método mediante el cual las empresas comparan sus productos, servicios y procesos con el fin de mejorar y volverse más competitivas en el mercado.
Se trata de una práctica que gana cada vez más popularidad en Brasil debido a los beneficios que aporta a las organizaciones. Al fin y al cabo, ¿qué empresa no quiere ser mejor y más competitiva, verdad?
Los negocios que adoptan esta estrategia están un paso por delante de sus competidores, ya que se mantienes atentos a las prácticas más modernas del mercado y, de este modo, logran conquistar clientes y alcanzar una mayor eficiencia. ¡Descubra a continuación cuáles son los diferentes tipos de benchmarking que una empresa puede adoptar!
Benchmarking competitivo
Esta primera modalidad es la más desafiante de practicar, pero proporciona grandes beneficios. A través de ella, su empresa compara sus propios métodos de gestión con los de la competencia con el objetivo de mejorar y mantenerse actualizada en cuanto a las prácticas del mercado.
Este modelo de benchmarking siempre debe adoptarse dentro de estándares éticos adecuados. Una dificultad para practicarlo es el hecho de que toda empresa se empeña en mantener en secreto sus prácticas competitivas, ya que representan diferenciales importantes. Normalmente, las empresas recurren a consultorías externas o estrategias como la del «cliente oculto» para practicar el benchmarking competitivo.
Benchmarking con cooperación
Su resultado puede ser similar al del benchmarking competitivo, pero se obtiene mediante una cooperación entre dos organizaciones que, en este caso, se denominan benchmark partners. Cabe destacar también que estos socios no son necesariamente competidores y pueden operar en mercados diferentes.
La gran ventaja es que, al cooperar entre sí, existe bastante libertad para detallar los procesos: las empresas pueden estudiar el volumen de negocio y las estrategias que llevaron al socio a alcanzar notoriedad y prestigio en un área determinada.
Benchmarking interno
Cuando una empresa compara procesos entre sus diferentes unidades, está adoptando el benchmarking interno. La idea es buscar una mejora mediante el análisis de prácticas que nacen dentro de la propia organización y llevan a algunas sucursales o direcciones a alcanzar mejores resultados que otras.
El gran beneficio del benchmarking interno es que es relativamente fácil de aplicar y contribuye a la estandarización de los procesos de la organización. En otras palabras, permite que todas las unidades actúen de manera similar.
Benchmarking funcional
En la modalidad funcional del benchmarking, una organización estudia una función específica de otras empresas independientemente de su área de actuación, como por ejemplo la entrega de productos o la atención al cliente. Así, la empresa consigue aprender las mejores estrategias de empresas de otros mercados.
Este análisis abre un amplio abanico de posibilidades. Utilizando el benchmarking funcional, es posible que una empresa identifique y adopte tendencias en el área de TI, por ejemplo. ¡Esto, sin duda, garantiza una gran ventaja competitiva!
Benchmarking genérico
Esta modalidad presenta similitudes con la anterior, pero mientras que el benchmarking funcional se centra en una función específica de la empresa, el genérico es —como su nombre indica— más amplio.
Al igual que el benchmarking funcional, también consiste en la comparación con otras empresas, independientemente de su área de actuación, pero está enfocado en el análisis de los diversos procesos que pueden compararse con los de la empresa interesada, y por ello es una de las modalidades más adoptadas actualmente.
Sea cual sea la modalidad, los tipos de benchmarking pueden proporcionar información muy valiosa para su empresa, siempre que sea un proceso continuo y no una práctica esporádica. El objetivo no es copiar procesos de terceros, sino ampliar sus horizontes y, de este modo, permitir que su empresa desarrolle prácticas cada vez mejores y más competitivas.
No necesita elegir una sola estrategia: varios tipos de benchmarking se pueden practicar de forma simultánea y con el apoyo de soluciones tecnológicas. Lo importante es reconocer que esta es una práctica que requiere disciplina y persistencia, sin dejar nunca de lado la ética y el respeto a los competidores.
¿Ha tenido alguna experiencia con el benchmarking? ¡Compártala con nosotros en los comentarios!
