El profesional de la industria 4.0 surge para suplir un vacío en el nuevo escenario laboral, rediseñado por la tecnología. Según informes recientes, es el resultado de la conjunción de los siguientes factores:
- Inteligencia Artificial (IA);
- Fabricación aditiva;
- Simulación;
- Integración de sistemas;
- Internet de las Cosas (IoT);
- Big Data Analytics;
- Cloud Computing;
- Seguridad de TI;
- Realidad Virtual (VR).
En este contexto, el control de la producción puede realizarse incluso de forma remota, y las máquinas obsoletas se sustituyen por equipos más inteligentes. Toda esta estructura demanda nuevas competencias profesionales y la necesidad de adaptación.
A pesar de esto, muchas organizaciones mantienen estructuras y prácticas industriales obsoletas. Según el Proyecto Industria 2027, desarrollado por la Confederación Nacional de la Industria (CNI) de Brasil, un plan de acción formal para la digitalización de procesos es elaborado únicamente por el 15,1% de las empresas encuestadas.
Ante todo esto, surge la pregunta: ¿cómo convertirse en un profesional del futuro y cómo preparar a los equipos para este nuevo paradigma? ¡Consulta las respuestas!
¿Quién es el profesional de la industria 4.0?
Son individuos con formación multidisciplinaria y flexible, además de dominio de nuevas herramientas, idiomas y competencias emocionales. Son capaces de adaptarse fácilmente a una nueva cultura de negocios y cuentan con habilidades sociales para desempeñar trabajos colaborativos.
Estos nuevos profesionales no desempeñarán funciones repetitivas, todo lo contrario. Deberán gestionar, de forma contextual e innovadora, procesos machine to machine (M2M), en los cuales las actividades serán más complejas, eficientes y creativas.
¿Cuáles son las habilidades y aptitudes de este nuevo trabajador?
Es flexible
El mantenimiento predictivo, a pesar de estar programado, no evita que las máquinas generen demandas o incidentes en cualquier momento del día. Esto incrementa la necesidad de acciones fuera de lo habitual.
La flexibilidad está intrínsecamente ligada, además, a la posibilidad de que los empleados estén más disponibles para el core business de la empresa. Esto es resultado también de la ejecución de múltiples tareas y de procesos cada vez más eficientes.
De este modo, un ingeniero de redes, por ejemplo, además de diseñar proyectos para la eficiencia y evolución de la infraestructura de telecomunicaciones de la empresa, podrá dedicarse a estrategias de seguridad de TI de forma multidisciplinaria y aportar valor al sector con sus conocimientos en otras materias.
La industria 4.0 ha generado la posibilidad de nuevas funciones dentro de los puestos ya conocidos. Este contexto permite desarrollar los puntos fuertes de cada persona junto con la tecnología, reformulando los roles de los colaboradores dentro de las organizaciones.
Tiene formación multidisciplinaria
El profesional de la industria 4.0 debe poseer habilidades para manejar tecnología, matemáticas, robótica y emprendimiento. Asimismo, debe comprender conceptos de seguridad de la información y derecho para hacer frente a todo tipo de innovación.
Logra mantener una buena relación interpersonal
Las aptitudes para la toma de decisiones serán un diferencial del profesional que logre asegurar reacciones sociales y emocionales en el ámbito organizacional. Todo ello mediante el trabajo en equipo, acciones colaborativas y actividades compartidas.
En este sentido, será posible deliberar mediante la creación de valor y liderar con el ejemplo, ya que la formación multidisciplinaria permite desempeñar diferentes funciones. Además, la integración entre los distintos agentes de la empresa y las herramientas disponibles facilitará el proceso de comunicación.
Presenta percepción de urgencia
Implementar métodos automatizados y robótica en las empresas muchas veces no implica la supresión de empleados, ya que crecerá la demanda para la ejecución de tareas estratégicas y de monitoreo.
La necesidad de reparar un equipo, por ejemplo, debe resolverse a tiempo. Mediante la integración con aplicaciones, el profesional tomará conocimiento del hecho y deberá discernir acerca de la urgencia de las acciones.
Tiene visión técnica y sistémica de los procesos
El profesional de la industria 4.0 necesita contar con una visión técnica, derivada también de su formación multidisciplinaria (competencias en ingeniería eléctrica, mecánica y de automatización). Además, debe saber analizar de forma sistémica los procesos de la empresa y sus respectivos impactos.
Logra recopilar y realizar el análisis de un gran volumen de datos
Otra habilidad emergente es la capacidad de recopilar y analizar datos proporcionados por el Big Data —gran volumen de información obtenida de diversas fuentes para tomar decisiones, definir perfiles y delimitar preferencias—. De este modo, es posible definir la dirección de las estrategias organizacionales.
Según consultoras globales, los mayores desafíos para las empresas girarán en torno a cuestiones como cultura, organización, liderazgo y habilidades, por encima de los estándares preestablecidos de infraestructura y propiedad intelectual. Por otro lado, la ausencia de una cultura digital y de una capacitación adecuada se ha identificado como el mayor cuello de botella para las empresas en todos los segmentos.
Por lo tanto, el profesional de la industria 4.0 necesita buscar cualificación, en cualquier plataforma, para adquirir una o más de estas habilidades. Asimismo, debe buscar alianzas especializadas para llevar los proyectos de innovación a la práctica.
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